SENSIBILIDAD DENTAL
El uso del láser NanoYAG para tratar la sensibilidad dental (hipersensibilidad dentinaria) es uno de los procedimientos más rápidos y efectivos en la odontología moderna. Si alguna vez has sentido ese «chispazo» agudo al beber algo frío o comer algo dulce, este láser actúa directamente sobre la raíz del problema.
¿POR QUÉ TENEMOS SENSIBILIDAD?
Para entender cómo ayuda el láser, primero debemos recordar que bajo el esmalte está la dentina, la cual está llena de miles de canales microscópicos llamados túbulos dentinarios. Cuando estos túbulos quedan expuestos (por desgaste o encías retraídas), el frío o el calor viajan por ellos hasta llegar al nervio del diente.
¿Cómo soluciona el NanoYAG la sensibilidad?
El láser NanoYAG trata la sensibilidad mediante dos mecanismos clave que ocurren simultáneamente:
Sellado de los Túbulos (Efecto de Vitrificación)
La energía del láser produce una fusión controlada de los cristales de hidroxiapatita en la superficie de la dentina.
El resultado: El láser «derrite» microscópicamente la entrada de los túbulos dentinarios, creando un sellado permanente.
Efecto tapón: Al estar sellados, los estímulos externos (frío, aire, azúcar) ya no pueden llegar al nervio.
Modificación de la Transmisión Nerviosa
Gracias a sus pulsos en nanosegundos, el NanoYAG actúa sobre las fibras nerviosas dentro del diente:
Desensibilización: Altera temporalmente el umbral de respuesta del nervio, haciendo que «reaccione menos» ante los cambios de temperatura.
Bioestimulación: Promueve la formación de dentina terciaria (una capa de defensa natural que el diente crea desde el interior).