En el campo de la endodoncia el Láser NANO-YAG descontamina profundamente gracias a su fibra óptica blanda y flexible llegando hasta el ápice.
Además activa el hipoclorito llegando hasta 1000 micron y consiguiendo que el canal esté libre de las bacterias hasta en un 99,97% y más liso, sin aumentar la temperatura.
La consecuencia más importante es que se evita una re-endodoncia, en cuanto nos permite dejar los canales radiculares casi esterilizados.
Conducto radicular visto bajo un microscopio electrónico.
. A la derecha (Imagen Im2) después de un tratamiento convencional.
. A la izquierda (Imagen Im1) después de 20 segundos de aplicación del láser: ausencia de escombros y vitrificación del canal en un campo estéril.